La mayor red social del mundo basada en Internet tiene 300 millones de usuarios. Los "crackers" apuntan contra este espacio porque pueden obtener datos personales y privados recurriendo a sencillas técnicas de ingeniería social. ¿Qué se debe hacer si le usurpan la identidad?
El Dorado era un lugar
mítico en América, algunos lo ubican en lo que hoy es Colombia. Se
suponía que tenía grandes reservas de oro y los conquistadores
españoles lo buscaron con gran empeño, atraídos por la idea de un lugar
con calles pavimentadas de oro, donde el preciado metal era algo tan
común que se despreciaba. Muchos de los conquistadores murieron en el
intento por descubrir la ciudad, ya que las largas expediciones
transcurrían por la selva y a la dureza del terreno había que unir la
falta de provisiones, según cuenta la enciclopedia
Wikipedia.
Mucho más tangible que El Dorado, a pesar que sólo permanece en bits, es
Facebook, la mayor red social virtual del mundo, con más de
300 millones de miembros,
y con más de 5 millones de usuarios mayores de 18 años en la
Argentina. Este espacio, donde millones de personas exponen sin
inhibiciones detalles de su vida, se convierte en una mina de oro
inacabable para los delincuentes informáticos, que buscan datos
personales para cometer diferentes delitos.
Un caso, que se registró en julio pasado, revela que en esta
tendencia de exhibir la intimidad en la Web incurren hasta las personas
menos pensadas.
John Sawers, el nuevo jefe de la
secretísima agencia británica de espionaje M16, tenía en Facebook fotos
de su familia y amigos, además de datos personales, detalles que
podrían poner en peligro la seguridad del país.
Toda esta información estaba a disposición de los millones de
usuarios de esta red social, según reveló el diario británico Mail
Sunday.
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