15 dic. 2019

Estafa en la compra de teléfonos celulares. Intentaron engañar al jefe de la AFI

La historia de un caso denunciado por el entonces jefe de la AFI, Gustavo Arribas. Tras el procesamiento de uno de los sospechosos, al ex funcionario le llegaron 4 smartphones a su antigua casa.

El 26 de abril de 2019, Gustavo Arribas, quien ocupó la dirección de la Agencia a Federal de Inteligencia durante el gobierno de Mauricio Macri, hizo una denuncia por el delito de uso de documento falso o adulterado.

El caso le tocó por sorteo al juez federal Daniel Rafecas. Sonaba raro que el jefe de los espías del macrismo hiciera una denuncia por un delito menor. ¿Qué le había sucedido al poderoso ex Señor 5?

La respuesta la dio hace unos días el juez Rafecas cuando procesó por estafa en grado de tentativa a M.A.F., un hombre de 41 años que se dedica a la venta y reparación de equipos informáticos y de comunicación. Mejor dicho, se dedicaba hasta que eligió nada menos que a Arribas para intentar estafarlo.

En abril pasado el ex funcionario denunció un hecho extraño. Le habían mandado a su anterior domicilio en la calle Salguero cuatro teléfonos celulares a su nombre, pero él no los había solicitado.

Sorprendido por la situación hizo la denuncia. Y allí comenzó el final de la carrera delictiva de M.A.F. El paquete de los celulares que la firma Personal le mandó a Arribas tenía un teléfono de contacto, al que debían llamar antes de que la empresa de correos que los distribuye fuera a la dirección de la calle Salguero, que es la que figura como perteneciente al ex jefe de la AFI en diversas fuentes públicas. Arribas no vive más allí. Cuando denunció el hecho vivía en el departamento del ex presidente Mauricio Macri.
A partir de ese número, que estaba a nombre de un cordobés, el juez Rafecas, con la colaboración de investigadores de la Prefectura Naval, llegó a dar con M.A.F. un hombre del oeste del conurbano que tenía una pequeña empresa relacionada con teléfonos celulares.

El magistrado le pidió a la Prefectura que investigara y ordenó escuchas telefónicas de los números que aparecían relacionados con el celular que habían dejado como referencia en el paquete que le había llegado a Arribas.

Como funciona la estafa

Mientras estaban escuchando el celular de M.A.F. se dieron cuenta del mecanismo de la estafa. El hombre llamaba a Personal y hacía compras de celulares con los datos de clientes de la empresa. Pedía que le cargaran la compra a la factura mensual y dejaba su número de contacto para que lo llamaran antes de que llevaran el paquete con los dispositivos al domicilio del que finalmente iba a pagar el costo de los aparatos.

Antes de dirigirse a entregar el paquete, el empleado de la empresa de correos llamaba al número de M.A.F. y el estafador redireccionaba el envío. Tuvo mala suerte cuando utilizó los datos de Arribas. No se sabe bien por qué -los de la empresa de correos- no lo llamaron aquel 17 de abril pasado cuando fueron a la casa anterior del ex Señor 5.

La vendedora de Personal que hizo la operación señaló ante Rafecas que para hacer ese tipo de compras telefónicas se piden varios datos que debe conocer el titular de la cuenta. Y que el hombre había respondido el 75% de las preguntas correctamente, lo que -según las normas- es lo necesario para autorizar esa clase de operación.

En el allanamiento a la casa de M.A.F. se encontraron unas 100 facturas de la empresa Personal, por lo que los investigadores suponen que era de allí de donde sacaba los datos para hacer las compras fraudulentas. No saben aún cómo las obtuvo. A partir de los datos que había en las facturas más algunos otros que sumaba a partir de búsquedas en Internet, el estafador pasaba con éxito los interrogatorios de los vendedores.

El estafador fue atrapado porque usó los datos del director de la AFI durante el macrismo: según fuentes de la investigación, cuando allanaron la casa de M.A.F., le preguntaron si sabía quién era Arribas y respondió que no tenía idea. La mala fortuna hizo que usara los datos de un ex funcionario para hacer una compra por un valor de $45.632,20. Arribas lo denunció porque desconfió de la maniobra. Si no lo hubiera hecho, M.A.F. habría seguido estafando gente sin ningún inconveniente.

Rafecas, en la resolución a la que accedió Infobae a través de fuentes judiciales, señaló que seguirá investigando el caso a partir de lo hallado en las computadoras y teléfonos celulares del estafador.

Tal vez allí aparezcan otros damnificados o quede al descubierto alguna otra maniobra delictiva. Fue por absoluta casualidad que lo descubrieron. Porque no llamaron a su teléfono antes de llevar el paquete con los celulares a la casa del ex director de la AFI y básicamente porque no sabía quién era Arribas.

Fuente: Infobae

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