Cuéntame un cuento
Resulta que el pasado 27 de abril la agencia de protección de datos
alemana realizó una queja a Google relacionada con la información Wi-Fi
recogida por la flota de coches Street View, que por si no lo sabían,
además de realizar fotografías, también capta información de SSIDs y
MACs. El departamento legal de Google respondió que la única información
Wi-Fi que recopilaban era, en efecto, esa. Es decir, en palabras de
Google, que Networks
also send information to other computers that are using the network,
called payload data, but Google does not collect or store payload data (Traducción (*): Las redes también envían información a otras computadoras que están usando la red, el llamado segmento de datos, pero Google no recoje ni almacena la carga de información.)
El caso es que la agencia de protección de datos alemana, que es una desconfiada, se queda con la mosca detrás de la oreja, y a principios de mayo se le antoja realizar una auditoría de esa información Wi-Fi. Y en estas que estamos, Google descubre, atónita y con sorpresa mayúscula, que aunque pensaba una cosa, ha resultado otra. Pensábamos que no, y resulta que sí; qué confusión más tonta.
¿El culpable? Pues de nuevo en palabras de Google, Quite simply, it was a mistake. Al parecer, un trozo de código experimental fue a parar inexplicablemente al código del proyecto a través del que Google recopila SSIDs y MACs mediante los coches Street View, y nadie se dio cuenta. Lo que parece sugerir, si hay que creerse la explicación, que nadie en Google sabía que esa información se estaba recogiendo ni que el código responsable había sido incorporado al proyecto. Entonces, ¿mintió el departamento legal en la primera consulta? The Register dice que no, y lo justifica esto en la estructura interna de Google, eminentemente formada por ingenieros, de manera que es posible de alguna forma que el departamento legal de Google estuviese diciendo la verdad e ignorase la realidad de los hechos. Claro que no sabe uno qué es peor, si que estén mintiendo, o que no sepan cómo se trata la información dentro de Google. En cualquier caso, es razonable suponer que los abogados no sabían qué se cocía, aunque eso no les exima de culpa.
Volvamos al argumento de Google, es decir, que fue un simple error. Lo cierto es que si estuviésemos hablando de un par de semanas, el argumento de Google tendría su parte de credibilidad; quizá no mucha, pero alguna. Pero después de tres años de estar recogiendo información, que según esta nota de Google (en pdf, un certificado de destrucción de los datos recopilados por los coches Street View correspondientes a Irlanda, emitida por la consultora ISEC) ocupa cuatro discos duros, y según cita The Register podría llegar a 600 GB, el argumento no pasa casi ni por una mala excusa. Tres años es mucho tiempo.
Resumiendo. Durante tres años, o el departamento legal no sabía qué pasaba dentro de Google con el tema de los coches o miente, y el personal técnico o no sabía qué datos estaba recogiendo o miente. De las cuatro posibles combinaciones, quédense con la que quieran; no estoy seguro de que haya alguna mejor que las demás. Ahora piensen en toda la información a la que Google accede, y toda la que puede estar recogiendo intencionadamente o por “descuido”; en buenas manos estamos.
Traducciones: Raúl Batista - Segu-Info
Autor: Manuel Benet
Fuente: Security Art Work
El caso es que la agencia de protección de datos alemana, que es una desconfiada, se queda con la mosca detrás de la oreja, y a principios de mayo se le antoja realizar una auditoría de esa información Wi-Fi. Y en estas que estamos, Google descubre, atónita y con sorpresa mayúscula, que aunque pensaba una cosa, ha resultado otra. Pensábamos que no, y resulta que sí; qué confusión más tonta.
¿El culpable? Pues de nuevo en palabras de Google, Quite simply, it was a mistake. Al parecer, un trozo de código experimental fue a parar inexplicablemente al código del proyecto a través del que Google recopila SSIDs y MACs mediante los coches Street View, y nadie se dio cuenta. Lo que parece sugerir, si hay que creerse la explicación, que nadie en Google sabía que esa información se estaba recogiendo ni que el código responsable había sido incorporado al proyecto. Entonces, ¿mintió el departamento legal en la primera consulta? The Register dice que no, y lo justifica esto en la estructura interna de Google, eminentemente formada por ingenieros, de manera que es posible de alguna forma que el departamento legal de Google estuviese diciendo la verdad e ignorase la realidad de los hechos. Claro que no sabe uno qué es peor, si que estén mintiendo, o que no sepan cómo se trata la información dentro de Google. En cualquier caso, es razonable suponer que los abogados no sabían qué se cocía, aunque eso no les exima de culpa.
Volvamos al argumento de Google, es decir, que fue un simple error. Lo cierto es que si estuviésemos hablando de un par de semanas, el argumento de Google tendría su parte de credibilidad; quizá no mucha, pero alguna. Pero después de tres años de estar recogiendo información, que según esta nota de Google (en pdf, un certificado de destrucción de los datos recopilados por los coches Street View correspondientes a Irlanda, emitida por la consultora ISEC) ocupa cuatro discos duros, y según cita The Register podría llegar a 600 GB, el argumento no pasa casi ni por una mala excusa. Tres años es mucho tiempo.
In 2006 an engineer working on an experimental WiFi project wrote a piece of code that sampled all categories of publicly broadcast WiFi data. A year later, when our mobile team started a project to collect basic WiFi network data like SSID information and MAC addresses using Google’s Street View cars, they included that code in their software—although the project leaders did not want, and had no intention of using, payload data.
Traducción(*): En2006 un ingeniero que trabajaba en una proyecto experimental de WiFi escribió una pieza de código que tomaba muestras de todas las categorías de difusión publica de información WiFi. Un año después, cuando nuestro equipo móvil comenzó el proyecto para recoger información básica de redes WiFi, tales como la información SSID y las direcciones MAC usando los automóviles de Google Street View, incluyeron aquel código en su software -aunque los líderes del proyecto no lo querían, y no tuvieron ninguna intención de usar, el segmento de información.Vale. Es cierto que 600GB no son muchos datos para el volumen de información que Google gestiona, pero no es descabellado pensar que durante ese tiempo, y dado que hablamos de treinta países y un número significativo de coches, alguien en algún momento se daría cuenta de que esa información estaba siendo recogida. *Alguien* debería haberse dado cuenta. O quizá la cuestión no era “darse cuenta de”, sino “darse cuenta de y preguntarse si”. Es decir, quizá los ingenieros trataban la información que necesitaban tratar (MACs y SSIDs) y dejaban el resto, sin plantearse qué hacía allí, si era necesaria para algo o incluso si debía ser recogida; eso no es cosa mía.
Resumiendo. Durante tres años, o el departamento legal no sabía qué pasaba dentro de Google con el tema de los coches o miente, y el personal técnico o no sabía qué datos estaba recogiendo o miente. De las cuatro posibles combinaciones, quédense con la que quieran; no estoy seguro de que haya alguna mejor que las demás. Ahora piensen en toda la información a la que Google accede, y toda la que puede estar recogiendo intencionadamente o por “descuido”; en buenas manos estamos.
Traducciones: Raúl Batista - Segu-Info
Autor: Manuel Benet
Fuente: Security Art Work


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