Lo sentenciaron a perpetua gracias a una huella digital
Un gomero fue condenado a prisión perpetua por asesinar de un balazo a un pizzero en un asalto ocurrido en Del Viso en 2008, gracias a que una de sus huellas digitales fue descubierta en un aérosol que el asesino tocó cuando revisó la guantera del auto de la víctima.
Fuentes judiciales informaron que el imputado, Pablo Daniel Reboredo (25), fue condenado como autor del homicidio triplemente calificado del comerciante Diego Guidotti, ocurrido la madrugada del 11 de febrero de 2008.
El fallo fue dictado por el Tribunal Oral en lo Criminal 5 de San Isidro, integrado por los jueces Mario Eduardo Kohan, Ariel Introzzi Truglia y Raúl Alberto Neu, quienes consideraron como prueba clave una huella digital perteneciente al sospechoso.
Es que el caso se esclareció a partir de un hallazgo de la Policía Científica de San Isidro que al procesar la escena del crimen y el auto donde fue asesinada la víctima, encontró tirado en el piso del vehículo un aérosol limpiavidrios y así se detectó una huella digital que no pertenecía a la víctima.
El caso fue investigado por el entonces fiscal de instrucción de Pilar Alejandro Musso que ante ese hallazgo en el aérosol, ordenó que esa impronta dactilar fuera cargada en el sistema AFIS, la base de datos de delincuentes con antecedentes.
En un primer momento la búsqueda dio resultado negativo, pero en junio de 2009, un año y cuatro meses después del crimen de Guidotti y a partir de la insistencia del fiscal, el AFIS le puso nombre y apellido al dueño de esa huella: Pablo Daniel Reboredo.
Contenido completo en La Nueva
Fuentes judiciales informaron que el imputado, Pablo Daniel Reboredo (25), fue condenado como autor del homicidio triplemente calificado del comerciante Diego Guidotti, ocurrido la madrugada del 11 de febrero de 2008.
El fallo fue dictado por el Tribunal Oral en lo Criminal 5 de San Isidro, integrado por los jueces Mario Eduardo Kohan, Ariel Introzzi Truglia y Raúl Alberto Neu, quienes consideraron como prueba clave una huella digital perteneciente al sospechoso.
Es que el caso se esclareció a partir de un hallazgo de la Policía Científica de San Isidro que al procesar la escena del crimen y el auto donde fue asesinada la víctima, encontró tirado en el piso del vehículo un aérosol limpiavidrios y así se detectó una huella digital que no pertenecía a la víctima.
El caso fue investigado por el entonces fiscal de instrucción de Pilar Alejandro Musso que ante ese hallazgo en el aérosol, ordenó que esa impronta dactilar fuera cargada en el sistema AFIS, la base de datos de delincuentes con antecedentes.
En un primer momento la búsqueda dio resultado negativo, pero en junio de 2009, un año y cuatro meses después del crimen de Guidotti y a partir de la insistencia del fiscal, el AFIS le puso nombre y apellido al dueño de esa huella: Pablo Daniel Reboredo.
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