Denuncian vigilancia indiscriminada de ciudadanos británicos
El Reino Unido es líder mundial en su utilización con un total próximo a 4,2 millones de cámaras. Preocupación de los ciudadano.
La organización británica de derechos humanos Liberty denuncia en un informe, presentado hoy en Londres, las numerosas formas en las que los ciudadanos del Reino Unido son vigilados desde que se lanzó la llamada "guerra contra el terrorismo".
Según un sondeo encargado por ese grupo, sólo un 17 por ciento de los británicos confía en que las autoridades vayan a mantener la confidencialidad de los datos recogidos, mientras que un 57 por ciento cree que Gran Bretaña se ha convertido en una sociedad "orwelliana".
En su informe de 145 páginas, Liberty analiza el fuerte incremento de la vigilancia en el país, incluida la retención de información sobre las personas en los bancos de datos del Gobierno.
También se refiere al crecimiento experimentado por el banco nacional de datos de ADN.
Las autoridades utilizan cada vez más la vigilancia masiva e indiscriminada de personas, en lugar de centrarse únicamente en los sospechosos, lo que tiene "consecuencias desastrosas para la privacidad de los británicos respetuosos de la ley", critica Liberty.
En opinión del director de política de Liberty y autor principal del texto, Gareth Crossman, "cuando se produce un incremento de la inseguridad, es lógico que comprometamos algo de nuestra privacidad en aras de la protección pública, pero, si no hacemos una pausa para reflexionar en este momento, nuestros hijos crecerán sin tener idea del valor de la misma".
La pasada semana, Liberty ganó una batalla con la Policía y consiguió que se eliminara del banco nacional de datos de ADN los de un muchacho de 13 años acusado erróneamente de haber hecho grafittis.
De acuerdo con Liberty, en ese banco se han almacenado los datos de alrededor de 100.000 menores inocentes.
El informe documenta un incremento de la utilización de bases de datos como el registro nacional de los ciudadanos para la expedición de cédulas de identidad, que será obligatorio a partir de 2010 y que permitirá al Gobierno retener y compartir numerosas informaciones personales.
Las autoridades utilizan la información para contrastar los datos con ayuda de computadores que los filtran, a fin de identificar comportamientos potencialmente criminales.
Entre junio de 2005 y marzo de 2006 se autorizaron casi 440.000 operaciones de vigilancia de comunicaciones personales, agrega Liberty.
Para esa organización de derechos humanos, las cámaras de CCTV no actúan como factores de disuasión de los criminales y su uso está mal regulado, pese a lo cual el Reino Unido es líder mundial en su utilización con un total próximo a 4,2 millones de cámaras.
El banco nacional de datos de ADN es el mayor del mundo, con 3,9 millones de entradas, y se está ampliando tomando información genética en el momento de detener a una persona, en lugar de esperar a su eventual procesamiento.
Ello hace que los varones de raza negra se hayan visto desproporcionadamente afectados, ya que son cerca de un 40 por ciento del total de las personas registradas en ese banco de datos, frente a un 13 por ciento de asiáticos y un 9 por ciento de blancos.
Liberty propugna nuevas leyes que regulen el empleo de cámaras de CCTV y ofrezcan mayor protección de los detalles personales de los ciudadanos que se conservan en los bancos de datos del Gobierno.
Asimismo, señala la ONG, hay que dotar al llamado comisario de información, una especie de ombudsman que vigila la privacidad de los británicos, de suficientes recursos y poderes para regular con eficacia la protección de datos.
Es preciso, además, hacer posible que los jueces que revisen los permisos de acceso a las comunicaciones personales, como los correos electrónicos o las llamadas telefónicas, y no hay que dar mayores poderes a la Policía para que tome el ADN de las personas detenidas sin que se hayan formulado cargos contra ellas.
Fuente: http://www.identidadrobada.com/site/index.php?idSeccion=19&idNota=1411
La organización británica de derechos humanos Liberty denuncia en un informe, presentado hoy en Londres, las numerosas formas en las que los ciudadanos del Reino Unido son vigilados desde que se lanzó la llamada "guerra contra el terrorismo".
Según un sondeo encargado por ese grupo, sólo un 17 por ciento de los británicos confía en que las autoridades vayan a mantener la confidencialidad de los datos recogidos, mientras que un 57 por ciento cree que Gran Bretaña se ha convertido en una sociedad "orwelliana".
En su informe de 145 páginas, Liberty analiza el fuerte incremento de la vigilancia en el país, incluida la retención de información sobre las personas en los bancos de datos del Gobierno.
También se refiere al crecimiento experimentado por el banco nacional de datos de ADN.
Las autoridades utilizan cada vez más la vigilancia masiva e indiscriminada de personas, en lugar de centrarse únicamente en los sospechosos, lo que tiene "consecuencias desastrosas para la privacidad de los británicos respetuosos de la ley", critica Liberty.
En opinión del director de política de Liberty y autor principal del texto, Gareth Crossman, "cuando se produce un incremento de la inseguridad, es lógico que comprometamos algo de nuestra privacidad en aras de la protección pública, pero, si no hacemos una pausa para reflexionar en este momento, nuestros hijos crecerán sin tener idea del valor de la misma".
La pasada semana, Liberty ganó una batalla con la Policía y consiguió que se eliminara del banco nacional de datos de ADN los de un muchacho de 13 años acusado erróneamente de haber hecho grafittis.
De acuerdo con Liberty, en ese banco se han almacenado los datos de alrededor de 100.000 menores inocentes.
El informe documenta un incremento de la utilización de bases de datos como el registro nacional de los ciudadanos para la expedición de cédulas de identidad, que será obligatorio a partir de 2010 y que permitirá al Gobierno retener y compartir numerosas informaciones personales.
Las autoridades utilizan la información para contrastar los datos con ayuda de computadores que los filtran, a fin de identificar comportamientos potencialmente criminales.
Entre junio de 2005 y marzo de 2006 se autorizaron casi 440.000 operaciones de vigilancia de comunicaciones personales, agrega Liberty.
Para esa organización de derechos humanos, las cámaras de CCTV no actúan como factores de disuasión de los criminales y su uso está mal regulado, pese a lo cual el Reino Unido es líder mundial en su utilización con un total próximo a 4,2 millones de cámaras.
El banco nacional de datos de ADN es el mayor del mundo, con 3,9 millones de entradas, y se está ampliando tomando información genética en el momento de detener a una persona, en lugar de esperar a su eventual procesamiento.
Ello hace que los varones de raza negra se hayan visto desproporcionadamente afectados, ya que son cerca de un 40 por ciento del total de las personas registradas en ese banco de datos, frente a un 13 por ciento de asiáticos y un 9 por ciento de blancos.
Liberty propugna nuevas leyes que regulen el empleo de cámaras de CCTV y ofrezcan mayor protección de los detalles personales de los ciudadanos que se conservan en los bancos de datos del Gobierno.
Asimismo, señala la ONG, hay que dotar al llamado comisario de información, una especie de ombudsman que vigila la privacidad de los británicos, de suficientes recursos y poderes para regular con eficacia la protección de datos.
Es preciso, además, hacer posible que los jueces que revisen los permisos de acceso a las comunicaciones personales, como los correos electrónicos o las llamadas telefónicas, y no hay que dar mayores poderes a la Policía para que tome el ADN de las personas detenidas sin que se hayan formulado cargos contra ellas.
Fuente: http://www.identidadrobada.com/site/index.php?idSeccion=19&idNota=1411


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