La protección infantil en la sociedad de la información
Marta González Isidoro
MIEMBRO DEL CONSEJO EDITORIAL DE LA REVISTA Y PATRONO DE FUNDACIÓN DINTEL
Este artículo fue publicado en el número de junio de 2007 en la Revista AyS
LOS NIÑOS SON LO QUE VEN, PERO TAMBIÉN LO QUE LES ENSEÑAMOS
Hace poco más de diez años irrumpieron en nuestras vidas una serie de “artilugios” que supuestamente nacieron con el objetivo de mejorar nuestra calidad de vida. Instrumentos tecnológicos que salieron de las fronteras de nuestros despachos, oficinas y salones familiares y que hoy se han convertido en el pilar básico de la sociedad civil. Las llamadas “nuevas tecnologías” abarcan desde la televisión, el DVD (el vídeo es ya prehistoria), el home-cinema, el teléfono, el fax o el ordenador hasta el móvil, la agenda electrónica, el mp3, o los videojuegos. Y en el cenit del Olimpo cibernético, Internet. Hoy en día, toda la información -incluso la gestión del conocimiento- pasa por Internet. Pero cuando estas Tecnologías se ponen al servicio de actividades delictivas, como es el caso del ciberterrorismo, de la pornografía, del fomento de actitudes racistas, xenófobas y criminales, es necesario encontrar un marco legal internacional más efectivo y rápido para evitar no sólo la difusión de estos contenidos, sino también que los niños puedan acceder a ellos.
El cambio de vida familiar
El ambiente social y familiar en el que se desarrollan hoy nuestros niños y adolescentes nada se parece al de hace apenas veinte años. Si la incorporación de la mujer al mundo del trabajo -positiva a todas luces- le permite desarrollar toda su potencialidad intelectual y jugar -cada vez con más vigor- un papel esencial en los procesos de gestión y toma de decisiones en el mundo empresarial, también la ha alejado del rol que tradicionalmente tenía asignado en el seno del hogar. Este espacio hoy lo ocupan, en el mejor de los casos, terceras personas de nuestra confianza que cuidan de nuestros
menores. Nuestros niños llave encuentran en las nuevas tecnologías, sobre todo Internet, nuevas formas de relaciones sociales y de ocio, sustituyendo el contacto afectivo -familiar y de grupo- por una realidad virtual -foros, chats, blogs, etc.- que,a veces, es también refugio virtual de muchos delincuentes sexuales.
Desde 1996 el intercambio de pornografía infantil en la red ha aumentado un 2.100%. No es sólo una simple cuestión de datos: es un problema de dimensiones brutales que traspasa fronteras y requiere de la colaboración integral de empresas -públicas y privadas-, Administraciones y Fuerzas de Seguridad internacionales.
En España, las encuestas señalan un panorama desolador: menos del 10% de los padres son conscientes de las páginas y contenidos a los que acceden sus hijos. Incluso van más allá: el 70% de los adolescentes entran de forma regular en páginas con contenidos pornográficos; el 79% reconoce que ven contenidos que sus padres, de saberlo, no les permitirían ver; y el 81% de los padres reconocen el problema pero no ponen medidas.
Los peligros que acechan a la infancia
Una infancia protegida, segura y sana, en su actitud y su ocio, es garantía de una sociedad también sana, protegida y segura. Así lo entiende la Fundación Infomedio, que el 28 de marzo reunió en un primer encuentro, bajo el título “La protección infantil en la Sociedad de la Información” a dos destacadas personalidades del mundo de la empresa y la administración pública: Carlos de la Iglesia, Director de Relaciones Corporativas de Microsoft, y Arturo Canalda, Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid.
No importa si las razones últimas han sido posicionarse mejor en el mercado internacional, ganarse la confianza de un número mayor de usuarios o un interés ético real por garantizar la seguridad de los menores. Lo importante es que Microsoft ha sido la primera empresa, a nivel internacional, de dar el paso de cerrar chats donde accedían pederastas. La creación de la red CETS, en 2003, que permite acceder a INTERPOL a una base de datos de delitos tipificados internacionalmente, supone un paso importante en la lucha contra la delincuencia organizada. A este sistema pertenecen Canadá, Reino Unido, Italia, Tailandia y España. Nuestro país, que firmó el acuerdo en 2006, se integra formalmente en la red después del verano.
Además, pronto estará disponible, para el usuario privado, un programa de filtros que, a través de la introducción de códigos, permitirá un control más exhaustivo de los contenidos por parte de los adultos.
La responsabilidad familiar y social
¿De quién es la culpa?, nos preguntamos. Podemos descargar nuestra responsabilidad en los otros: publicidad, empresas de soporte, centros educativos… pero lo cierto es que las familias dedicamos poco tiempo a nuestros hijos y cometemos el error de compensarles en especie -comprándoles lo último en tecnologíay no con diálogo, interés… relaciones humanas, en definitiva. Porque si algo tenemos que tener muy claro es que los niños son lo que ven, pero
también lo que les enseñamos.
Fuente: http://www.revista-ays.com/Archivo/popup1107.htm
MIEMBRO DEL CONSEJO EDITORIAL DE LA REVISTA Y PATRONO DE FUNDACIÓN DINTEL
Este artículo fue publicado en el número de junio de 2007 en la Revista AyS
LOS NIÑOS SON LO QUE VEN, PERO TAMBIÉN LO QUE LES ENSEÑAMOS
Hace poco más de diez años irrumpieron en nuestras vidas una serie de “artilugios” que supuestamente nacieron con el objetivo de mejorar nuestra calidad de vida. Instrumentos tecnológicos que salieron de las fronteras de nuestros despachos, oficinas y salones familiares y que hoy se han convertido en el pilar básico de la sociedad civil. Las llamadas “nuevas tecnologías” abarcan desde la televisión, el DVD (el vídeo es ya prehistoria), el home-cinema, el teléfono, el fax o el ordenador hasta el móvil, la agenda electrónica, el mp3, o los videojuegos. Y en el cenit del Olimpo cibernético, Internet. Hoy en día, toda la información -incluso la gestión del conocimiento- pasa por Internet. Pero cuando estas Tecnologías se ponen al servicio de actividades delictivas, como es el caso del ciberterrorismo, de la pornografía, del fomento de actitudes racistas, xenófobas y criminales, es necesario encontrar un marco legal internacional más efectivo y rápido para evitar no sólo la difusión de estos contenidos, sino también que los niños puedan acceder a ellos.
El cambio de vida familiar
El ambiente social y familiar en el que se desarrollan hoy nuestros niños y adolescentes nada se parece al de hace apenas veinte años. Si la incorporación de la mujer al mundo del trabajo -positiva a todas luces- le permite desarrollar toda su potencialidad intelectual y jugar -cada vez con más vigor- un papel esencial en los procesos de gestión y toma de decisiones en el mundo empresarial, también la ha alejado del rol que tradicionalmente tenía asignado en el seno del hogar. Este espacio hoy lo ocupan, en el mejor de los casos, terceras personas de nuestra confianza que cuidan de nuestros
menores. Nuestros niños llave encuentran en las nuevas tecnologías, sobre todo Internet, nuevas formas de relaciones sociales y de ocio, sustituyendo el contacto afectivo -familiar y de grupo- por una realidad virtual -foros, chats, blogs, etc.- que,a veces, es también refugio virtual de muchos delincuentes sexuales.
Desde 1996 el intercambio de pornografía infantil en la red ha aumentado un 2.100%. No es sólo una simple cuestión de datos: es un problema de dimensiones brutales que traspasa fronteras y requiere de la colaboración integral de empresas -públicas y privadas-, Administraciones y Fuerzas de Seguridad internacionales.
En España, las encuestas señalan un panorama desolador: menos del 10% de los padres son conscientes de las páginas y contenidos a los que acceden sus hijos. Incluso van más allá: el 70% de los adolescentes entran de forma regular en páginas con contenidos pornográficos; el 79% reconoce que ven contenidos que sus padres, de saberlo, no les permitirían ver; y el 81% de los padres reconocen el problema pero no ponen medidas.
Los peligros que acechan a la infancia
Una infancia protegida, segura y sana, en su actitud y su ocio, es garantía de una sociedad también sana, protegida y segura. Así lo entiende la Fundación Infomedio, que el 28 de marzo reunió en un primer encuentro, bajo el título “La protección infantil en la Sociedad de la Información” a dos destacadas personalidades del mundo de la empresa y la administración pública: Carlos de la Iglesia, Director de Relaciones Corporativas de Microsoft, y Arturo Canalda, Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid.
No importa si las razones últimas han sido posicionarse mejor en el mercado internacional, ganarse la confianza de un número mayor de usuarios o un interés ético real por garantizar la seguridad de los menores. Lo importante es que Microsoft ha sido la primera empresa, a nivel internacional, de dar el paso de cerrar chats donde accedían pederastas. La creación de la red CETS, en 2003, que permite acceder a INTERPOL a una base de datos de delitos tipificados internacionalmente, supone un paso importante en la lucha contra la delincuencia organizada. A este sistema pertenecen Canadá, Reino Unido, Italia, Tailandia y España. Nuestro país, que firmó el acuerdo en 2006, se integra formalmente en la red después del verano.
Además, pronto estará disponible, para el usuario privado, un programa de filtros que, a través de la introducción de códigos, permitirá un control más exhaustivo de los contenidos por parte de los adultos.
La responsabilidad familiar y social
¿De quién es la culpa?, nos preguntamos. Podemos descargar nuestra responsabilidad en los otros: publicidad, empresas de soporte, centros educativos… pero lo cierto es que las familias dedicamos poco tiempo a nuestros hijos y cometemos el error de compensarles en especie -comprándoles lo último en tecnologíay no con diálogo, interés… relaciones humanas, en definitiva. Porque si algo tenemos que tener muy claro es que los niños son lo que ven, pero
también lo que les enseñamos.
Fuente: http://www.revista-ays.com/Archivo/popup1107.htm


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