Intercambiar la tarjeta SUBE para evitar que el Gobierno conozca los movimientos de los usuarios. Esa es la consigna que
lanzó ayer un grupo político de jóvenes en rechazo al sistema de la tarjeta SUBE, que registra el movimiento que cada pasajero realiza, a través de colectivos o trenes, en la zona metropolitana de Buenos Aires.
Según la Casa Rosada, el registro de los movimientos de cada tarjeta -que se obtiene de manera gratuita y personal presentando
el DNI- posteriormente se cruzará con datos de la AFIP, la Anses y el ministerio de Desarrollo Social para "individualizar" cada subsidio al pasaje.
"Nuestra propuesta es un acto de resistencia civil pacífica ante el abuso despótico del Gobierno", explicó a LA NACION el
vocero del Partido Liberal Libertario (PLL), Marcelo Duclos, que lanzó la iniciativa. "Llamamos a la gente a que cambie la tarjeta, a que no se quede con la suya. Que se la den a un amigo o a un compañero de trabajo para que no sepan sus movimientos", agregó.
Ayer, Anons.ar, un grupo de hackers argentinos que dice formar parte de Anonymous, expuso en Internet los registros de viajes de SUBE . La acción fue publicada en un sitio web con el objetivo de señalar la falta de medidas de seguridad para mantener a resguardo la información personal de los pasajeros.
"Si Anonymous tuvo acceso a los datos, también lo puede tener cualquier empresa privada y el Estado. No queremos darle al
Gobierno el gusto de tener a un clic de distancia la información de cada pasajero", afirmó Duclos.
Según contó el vocero de PLL, desde el partido ya están estudiando la posibilidad de organizar "un día general de cambio de
SUBE" de manera periódica. ¿Cree que los usuarios la van a intercambiar aunque tengan créditos diferentes en sus tarjetas?, preguntó este diario. "Prefiero perder dos o tres pesos de carga y no darle al Gobierno mis datos", sostuvo Duclos. "La gente carga crédito cuando se le acaba, así que puede intercambiar la tarjeta antes de ponerle más plata", agregó.
Por ahora, la propuesta se difunde desde la página de PLL en Facebook .
Posiciones encontradas
Quienes no comparten esta propuesta son algunas
asociaciones de usuarios, que defendieron el sistema de registro de
viajes de SUBE. "Entiendo que son muchos datos en poder del Gobierno,
pero es la única manera que tienen para identificar la capacidad
económica de cada usuario", expresó el titular de Consumidores Libres,
Héctor Polino. "La Casa Rosada va a tener esa información para poder
decir si mantiene o le quita el subsidio a determinado usuario", agregó.
Desde la Asociación de Defensa de los Consumidores y
Usuarios de la Argentina (Adecua), su presidente, Sandra González,
calificó la propuesta como "poca seria". "Me parece que es medio
paranoica la idea de intercambiar las tarjetas, ya que hay 6 millones de
SUBE entregadas. No creo que el Gobierno quiera controlarnos", expresó
González, y señaló: "Parece que ya nos olvidamos del problema de las
monedas y de las colas que había que hacer para conseguirlas. La SUBE
era necesaria".
LA NACION intentó comunicarse con el secretario de
Transporte, Juan Pablo Schiavi, pero sus voceros no atendieron las
llamadas realizadas. En declaraciones públicas con el canal C5N, el
funcionario defendió hoy el sistema de pago electrónico e informó que en
la calle ya circulan 6.300.000 plásticos violetas .
Cuestionan el registro de datos
Vía Libre, una de las organizaciones que defiende el
software libre, fue una de las primeras en cuestionar el acceso que
tendrá el Gobierno a información personal de millones de usuarios. "La
recolección por parte del Estado de los datos de transporte de todos los
ciudadanos y su posterior guarda en una base de datos es una medida
abusiva e innecesaria que invade la privacidad y viola el derecho a la
intimidad del que gozan los ciudadanos", destacó Vía Libre en su página web. "Esto viola la Ley de Protección de Datos Personales", agregó.
Junto con la publicación de algunos de los registros de
SUBE filtrados, Anons.ar difundió un comunicado en el que afirmó: "El
gobierno argentino exige una identificación por DNI cuando no es
necesaria, y luego rastrea cada uso de esta tarjeta, creando una base de
datos del ir y venir de cada ciudadano". Aunque el detalle de viajes no
publica la identidad del pasajero, los datos son auténticos ya que
pueden chequearse en el sitio oficial de SUBE .
Fuente: La Nación
Lo que en realidad no comprende la señora Sandra González es que el problema no es la tarjeta en si, sino su implementación. Por ejemplo, en Salta se implementa hace años el mismo sistema, pero las tarjetas no se encuentran asociadas a una persona, simplemente vas, y te dan una tarjeta (la única diferencia es que cobran 4 pesos del plastico).
ResponderBorrarDe todas formas me parece que el peligro no es el gobierno, el cual tiene medios mas eficaces para rastrear a una persona (por ej con el celular, que eso tiene todo el mundo), sino que estos datos puedan ser accedidos por terceros.