Cuidar la información digital que transportamos
No solo podemos ser víctimas del robo de información. También podemos "olvidarla" en los bolsillos de la ropa que enviamos a la tintorería.
En artículos anteriores, hemos hecho referencia al costo que significa la perdida de un ordenador portátil o un teléfono móvil. La información allí almacenada, se cotiza bastante bien en el mercado negro.
Recientes encuestas realizadas en el Reino Unido, indicaban que bastante más gente de la que se pensaba, suele olvidar vaciar los bolsillos de las prendas que lleva a la tintorería. Allí, los dependientes encuentran todo tipo de cosas. Sin embargo, se destacan las pequeñas computadoras de mano, teléfonos celulares y memorias portátiles (iPods, pendrives, etc.). Estas últimas parecerían ser los objetos olvidados más comunes.
También es alta la cantidad de objetos que suelen quedar abandonados en los taxis. Según los estudios, semestralmente cerca de 6200 dispositivos de los antes mencionados, son extraviados en el transporte público de Londres, pese a las campañas de seguridad que se implementan para hacer conciente a la gente que debe tomar mayores recaudos para proteger su información.
El uso actual de laptops y dispositivos portátiles se ha incrementado enormemente, debido a la mejora en los propios productos y al descenso de sus precios en el mercado.
Lamentablemente, salvo los más recientes, la mayoría de estos artículos no constan con la implementación de mecanismos de seguridad contra pérdida o robo, que permitan asegurar a sus dueños que aunque los extravíen, la información almacenada en ellos será inaccesible para terceros.
Las personas suelen preocuparse de su propia seguridad, pero no son tan conscientes del alcance que puede tener la divulgación o uso de los datos que ellos almacenan en sus dispositivos móviles.
La pérdida de un teléfono celular o una Palm, puede llegar a arriesgar los negocios, y hasta el trabajo de su dueño, pero también pondrá en peligro a todos los contactos allí almacenados. Con los números telefónicos y algunos otros datos, un atacante fácilmente puede montar una estafa de la cual obtendrá alguna clase de ganancia.
Las pequeñas y medianas empresas que llegan a extraviar una o más computadoras portátiles al año, deberían considerar no solo el cifrar los datos que salen de su edificio, sino también llevar a cabo campañas para hacer tomar conciencia a sus empleados sobre los cuidados del equipo (y de la información) cuando los utilicen fuera de sus edificios.
Cada vez más fabricantes implementan pequeños sistemas para incrementar la seguridad brindada a sus consumidores, tales como bloqueos a distancia, capacidad de cifrado, GPS para localizar equipos robados o extraviados, y otros. Pero todo debe partir de la base de que debemos aprender a ser más cuidadosos no solo con el manejo del contenido, sino también del contenedor de la información digital.
Fuente: http://www.enciclopediavirus.com/noticias/verNoticia.php?id=1094
En artículos anteriores, hemos hecho referencia al costo que significa la perdida de un ordenador portátil o un teléfono móvil. La información allí almacenada, se cotiza bastante bien en el mercado negro.
Recientes encuestas realizadas en el Reino Unido, indicaban que bastante más gente de la que se pensaba, suele olvidar vaciar los bolsillos de las prendas que lleva a la tintorería. Allí, los dependientes encuentran todo tipo de cosas. Sin embargo, se destacan las pequeñas computadoras de mano, teléfonos celulares y memorias portátiles (iPods, pendrives, etc.). Estas últimas parecerían ser los objetos olvidados más comunes.
También es alta la cantidad de objetos que suelen quedar abandonados en los taxis. Según los estudios, semestralmente cerca de 6200 dispositivos de los antes mencionados, son extraviados en el transporte público de Londres, pese a las campañas de seguridad que se implementan para hacer conciente a la gente que debe tomar mayores recaudos para proteger su información.
El uso actual de laptops y dispositivos portátiles se ha incrementado enormemente, debido a la mejora en los propios productos y al descenso de sus precios en el mercado.
Lamentablemente, salvo los más recientes, la mayoría de estos artículos no constan con la implementación de mecanismos de seguridad contra pérdida o robo, que permitan asegurar a sus dueños que aunque los extravíen, la información almacenada en ellos será inaccesible para terceros.
Las personas suelen preocuparse de su propia seguridad, pero no son tan conscientes del alcance que puede tener la divulgación o uso de los datos que ellos almacenan en sus dispositivos móviles.
La pérdida de un teléfono celular o una Palm, puede llegar a arriesgar los negocios, y hasta el trabajo de su dueño, pero también pondrá en peligro a todos los contactos allí almacenados. Con los números telefónicos y algunos otros datos, un atacante fácilmente puede montar una estafa de la cual obtendrá alguna clase de ganancia.
Las pequeñas y medianas empresas que llegan a extraviar una o más computadoras portátiles al año, deberían considerar no solo el cifrar los datos que salen de su edificio, sino también llevar a cabo campañas para hacer tomar conciencia a sus empleados sobre los cuidados del equipo (y de la información) cuando los utilicen fuera de sus edificios.
Cada vez más fabricantes implementan pequeños sistemas para incrementar la seguridad brindada a sus consumidores, tales como bloqueos a distancia, capacidad de cifrado, GPS para localizar equipos robados o extraviados, y otros. Pero todo debe partir de la base de que debemos aprender a ser más cuidadosos no solo con el manejo del contenido, sino también del contenedor de la información digital.
Fuente: http://www.enciclopediavirus.com/noticias/verNoticia.php?id=1094





Publicar un comentario
Gracias por dejar un comentario en Segu-Info
Si vas a dejar una consulta, procura tener habilitado tu perfil en Blogger o deja una forma de contacto.
Gracias por comentar!