¿Redes sociales o monstruos comedatos?
Mercè Molist
Los servicios de redes sociales tienen un plato predilecto: nuestros datos privados. No hay más que entrar en una para comprobar la avidez con que incita al estriptís de nuestras vidas. Todo lo que digamos y hagamos en ellas será registrado y procesado a mayor gloria de la publicidad personalizada. La Comisión Europea empieza a no verlo claro y lo está investigando.
Nos registramos en MySpace. Ponemos un nombre falso, a pesar de que sus "Condiciones de Uso" no lo permiten, y nos da paso franco. Si fuésemos menores de 13 años y hubiésemos mentido sobre nuestra edad también habríamos entrado. Aunque la red lo prohíbe, no tiene instrumentos para detectarlo. Ni MySpace, ni Facebook, ni Hi5, ni ninguna.
Seguir leyendo
Los servicios de redes sociales tienen un plato predilecto: nuestros datos privados. No hay más que entrar en una para comprobar la avidez con que incita al estriptís de nuestras vidas. Todo lo que digamos y hagamos en ellas será registrado y procesado a mayor gloria de la publicidad personalizada. La Comisión Europea empieza a no verlo claro y lo está investigando.
Nos registramos en MySpace. Ponemos un nombre falso, a pesar de que sus "Condiciones de Uso" no lo permiten, y nos da paso franco. Si fuésemos menores de 13 años y hubiésemos mentido sobre nuestra edad también habríamos entrado. Aunque la red lo prohíbe, no tiene instrumentos para detectarlo. Ni MySpace, ni Facebook, ni Hi5, ni ninguna.
Seguir leyendo





Publicar un comentario
Gracias por dejar un comentario en Segu-Info
Si vas a dejar una consulta, procura tener habilitado tu perfil en Blogger o deja una forma de contacto.
Gracias por comentar!